¡ALTO A LA REPRESION Y HOSTIGAMIENTO A LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS!

septiembre 17, 2006

L@s zapatistas y la Otra: los peatones de la historia. Introducción y Primera Parte: los Caminos a la Sexta

L@s zapatistas y la Otra: los peatones de la historia.

Introducción.

Este escrito está pensado para y dirigido especialmente a l@s adherentes a la Sexta y a la Otra Campaña. Y, claro, a quien pudiera simpatizar con nuestro movimiento.

Las que aquí presentamos son parte de reflexiones y conclusiones que se les han compartido a algun@s personas, grupos, colectivos y organizaciones adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Siguiendo nuestro “modo” en la Otra Campaña, primero escuchamos la palabra de est@s compañer@s y ya luego expusimos nuestro análisis y conclusión.

La Comisión Sexta del EZLN ha estado atenta a las opiniones y propuestas de una parte de compañer@s de la Otra campaña, en lo que se refiere a la llamada “crisis postelectoral”, a las movilizaciones en diversos puntos del país (particularmente en Oaxaca con la APPO, y en el DF con AMLO), y a la Otra Campaña. En cartas, en relatorías de reuniones y asambleas, en la página electrónica, en algunos casos en sus posiciones públicas, y en encuentros personales y de grupo, algun@s adherentes se han manifestado sobre estos puntos.

Durante parte del mes de julio y todo el mes de agosto, la Comisión Sexta del EZLN sostuvo reuniones multilaterales con algun@s compas adherentes de 19 estados de la república: D.F., Estado de México, Morelos, Michoacán, Querétaro, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Jalisco, Hidalgo, Zacatecas, Nuevo León, San Luis Potosí, Colima, Nayarit, Guanajuato y Aguascalientes.

Además, con organizaciones políticas y sociales con presencia en varias partes del país, y con nuestr@s compañer@s del Congreso Nacional Indígena.

Según nuestras limitadas posibilidades, sostuvimos estas reuniones en locales de l@s compas de la Otra en la Ciudad de México y en los estados de Morelos, Michoacán, Querétaro, Tlaxcala y Puebla.

No fue posible ni deseable para nosotros hablar directamente con tod@s l@s adherentes. Esto dio lugar a que, en algunas partes, se nos acusara de “excluir” a algun@s. Sobre esto decimos que, en La Otra Campaña, corresponde a cada grupo, colectivo, organización o persona decidir con quién se reúne de la Otra, cuándo, cómo y con qué agenda. Haciendo uso de este derecho la Comisión Sexta del EZLN escuchó y habló con quien aceptó nuestra invitación.

Sin embargo, aunque se trataron de reuniones privadas, nuestros planteamientos no fueron ni son secretos. A quienes, amables, nos escucharon, les pedimos entonces que transmitieran a otr@s compañer@s de sus estados y unidades organizativas de trabajo, lo que pensábamos como Comisión Sexta del EZLN. Algun@s de ell@s, con nobleza, accedieron y lo han hecho a cabalidad. Otr@s han aprovechado para agregar valoraciones de ell@s como si fueran del EZLN o han editado propositivamente su “relatoría” para dar una versión tendenciosa de lo que planteamos en esas reuniones.

Los temas de estas reuniones fueron:

La situación nacional arriba, particularmente lo electoral.
La situación nacional abajo, en la gente que no es de la Otra.
La situación de la Otra Campaña.
La propuesta del EZLN para el “¿qué sigue?” de la Otra Campaña.

Algunas de las reflexiones de l@s compas con los que nos reunimos las incorporamos ahora a nuestro pensamiento, reflexión y conclusión. Sin embargo, es preciso dejar claro que lo que ahora comunicamos, y proponemos, a tod@s nuestr@s compas de la Sexta y de La Otra es responsabilidad única de la Comisión Sexta del EZLN, y es como organización adherente a La Otra que lo hacemos.

A quienes se sintieron excluidos o marginados, nuestras disculpas sinceras y nuestra solicitud de comprensión.

Sólo de manera tendencial, presentamos una breve reseña de lo que ocurrió al interior del EZLN y desembocó en la Sexta Declaración, nuestro balance (que no pretende ser EL balance) a un año de la Sexta y la Otra, nuestro análisis y posición sobre lo que arriba ocurre, y nuestra propuesta para los siguientes pasos de La Otra.

Lo que aquí presentaremos fue ya consultado, en sus líneas generales, con l@s comandant@s del Comité Clandestino Revolucionario Indígena del EZLN, así que representa no sólo la posición de la Comisión Sexta sino la de la dirección del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Sale y vale.





Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Septiembre del 2006.

Los Zapatistas y la Otra: los peatones de la historia.

Septiembre del 2006.
Primera Parte: Los Caminos a la Sexta.

De manera sintética, puesto que ya hemos abundado en este tema, expondremos el proceso previo, interno al EZLN, a la Sexta Declaración:

1.- La traición de la clase política mexicana y su descomposición.- A finales de abril del 2001, luego de la Marcha del Color de la Tierra y del apoyo de millones de personas, de México y del mundo, a la causa del reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura indígenas, la clase política en su conjunto aprobó una contrarreforma. De esto ya hemos platicado más extensamente, ahora sólo señalamos lo fundamental: los tres principales partidos políticos nacionales, PRI, PAN y PRD, dieron la espalda a la justa demanda de los indígenas y nos traicionaron.

Entonces algo se rompió definitivamente.

Este hecho (que cuidadosamente “olvidan” quienes nos reclaman nuestras críticas a la clase política en su conjunto), fue fundamental para los pasos posteriores del EZLN, tanto en lo interno como en lo externo. A partir de ahí, el EZLN realiza una valoración de lo que fue su propuesta, el camino que siguió y las posibles causas de esa traición.

Por medio de análisis públicos y privados, el EZLN caracterizó al modelo socioeconómico dominante en México como NEOLIBERAL. Señaló que una de sus características es la destrucción del Estado-Nación, la que incluye, entre otras cosas, la descomposición de los actores políticos, de sus relaciones de dominio y de sus “modos”.

El EZLN había creído, hasta entonces, que existía cierta sensibilidad en algunos sectores de la clase política, particularmente los que se agrupaban en torno a la figura de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (dentro y fuera del PRD); y que era posible, con movilizaciones y en alianza con este sector, arrancar a los gobernantes el reconocimiento de nuestros derechos como pueblos indios. Por ello, buena parte de las acciones públicas externas de EZLN estuvieron destinadas a la interlocución con esa clase política, y al diálogo y la negociación con el gobierno federal.

Pensábamos que los políticos de arriba iban a entender y a cumplir una demanda que había costado un alzamiento armado y sangre de mexicanos; que eso encaminaría el proceso de diálogo y negociación con el gobierno federal a un final satisfactorio; que así podríamos “salir” a hacer política civil y pacífica; que con el reconocimiento constitucional se tendría un “techo jurídico” para los procesos de autonomía que se vienen dando en varias partes del México indio; y que se fortalecería la vía del diálogo y la negociación como alternativa para la solución de conflictos.

Nos equivocamos.

La clase política en su conjunto fue avara, vil, ruin… y estúpida. La decisión que tomaron entonces los tres principales partidos políticos (PRI, PAN y PRD) demostró que las supuestas diferencias entre ellos no son más que simulaciones. La “geometría” de la política de arriba se había trastocado. No había ni izquierda, ni centro, ni derecha. Tan sólo una banda de ladrones con fuero… y con cinismo en horario mediático estelar.

No sabemos si nos equivocamos desde el inicio, si ya para 1994 (cuando el EZLN opta por las iniciativas civiles y pacíficas) la descomposición de la clase política ya era un hecho (y el llamado “neocardenismo” era sólo una nostalgia del 88); o si en esos 7 años el Poder había acelerado el proceso de putrefacción de los políticos profesionales.

Desde 1994, personas y grupos de la entonces llamada “sociedad civil”, se habían acercado a nosotros para decirnos que el neocardenismo era honesto, consecuente y un aliado natural de todas las luchas populares, no sólo la neozapatista. Creemos que, en la mayoría de los casos, esa gente lo hizo con buena intención.

La posición del hoy empleado de Vicente Fox, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y de su hijo, el patético Lázaro Cárdenas Batel (hoy gobernador de un Michoacán controlado por el narcotráfico), en la contrarreforma indígena es ya conocida. De la mano del después flamante coordinador de la campaña de AMLO, Jesús Ortega, los senadores perredistas votaron una ley que fue denunciada como una farsa incluso por organizaciones indígenas anti-zapatistas. Se confirmaron así las palabras de un antiguo militante de izquierda: “el general Cárdenas murió en 1988”. Los diputados del PRD, por su parte, en la cámara baja aprobaron una serie de leyes secundarias y reglamentos que consolidaron la traición.

Sólo recordamos que, cuando denunciamos públicamente esta actuación del neocardenismo, fuimos atacados (caricaturas incluidas) por los mismos que ahora dicen que, en efecto, Cárdenas es un traidor (sólo que ahora por no haber apoyado a López Obrador). Claro, una cosa es traicionar a unos indios, y otra muy diferente traicionar al LÍDER. Se nos dijo entonces “sectarios”, “marginales”, y que, al “atacar” a Cárdenas “los zapatistas le hacían el juego a la derecha”. ¿Les suena? Y ahora el ingeniero se quiere hacer el “izquierdista” y crítico de AMLO… mientras trabaja para el inquilino de Los Pinos en la comisión de festejos del bicentenario de la independencia.

Después de esa traición, nosotros no podíamos hacer como si no hubiera pasado nada (no somos perredistas). Con el objetivo de la ley indígena habíamos entablado el proceso de diálogo y negociación con el gobierno federal y llegado a acuerdos, habíamos construido una interlocución con la clase política, y habíamos llamado a la gente (en México y en el mundo) a que se movilizara con nosotros con esa demanda.

En nuestro error habíamos arrastrado a mucha gente.

No más. El siguiente paso del EZLN no sólo no iría encaminado a hablar y escuchar a los de arriba, sino que los confrontaría… radicalmente. Es decir, el siguiente paso del EZLN iría contra todos los políticos.

2.- ¿Lucha armada o iniciativa civil y pacífica?.- Después del rechazo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a las protestas e inconformidades de diversas comunidades indígenas por la contrarreforma, algunos intelectuales (varios de los cuales nos reprocharían después el no apoyar a AMLO y al PRD en la lucha por la silla presidencial) llamaron implícitamente a la violencia. Palabras más, palabras menos, dijeron que a los indígenas ya no les quedaba otro camino (véanse las declaraciones y editoriales de esos días –septiembre y octubre del 2002-). Alguno de ellos, hoy flamante “intelectual orgánico” del movimiento postelectoral de López Obrador, festinó la decisión de la SCJN y escribió que, entonces, al EZLN sólo le quedaban dos caminos: o renegociar con el gobierno o alzarse de nuevo en armas.

Las disyuntivas que allá arriba se plantean (y que hacen suyas algunos intelectuales “de izquierda”), son falsas. Fue viendo hacia dentro nuestro, que decidimos no hacer ni una cosa ni otra.

Teníamos entonces la opción de la reanudación de los combates. No sólo teníamos la capacidad militar para hacerlo, también contábamos con la legitimidad para ello. Pero la acción militar es una típica acción excluyente, el mejor ejemplo de sectarismo. En ella están los que tienen los pertrechos, el conocimiento, las condiciones físicas y mentales, y la disposición no sólo a morir, sino a matar. Nosotros recurrimos a ella porque, como lo dijimos entonces, no nos habían dejado otro camino.

Además, habíamos hecho, en 1994, un compromiso de insistir en el camino civil. No con el gobierno, sino con “la gente”, con la “sociedad civil” que no sólo apoyó nuestra demanda, también participó directamente en nuestras iniciativas a lo largo de 7 años. Estas iniciativas fueron espacios para la participación de tod@s, sin más exclusión que la deshonestidad y el crimen.

Según nuestra valoración, teníamos un compromiso con esa gente. Así que nuestro siguiente paso, pensamos, debería ser también una iniciativa civil y pacífica.

3.- La lección de las iniciativas anteriores: mirar abajo.- Mientras la clase política, en 2001, convertía en ley su traición, en las comunidades zapatistas informaba la delegación que participó en la llamada “Marcha del Color de la Tierra”. Contra lo que se pueda pensar, el informe no se refería primordialmente a lo que se había hablado y escuchado con y de políticos, dirigentes, artistas, científicos e intelectuales; sino a lo que habíamos visto y escuchado del México de abajo.

Y la valoración que presentábamos coincidía con la que habían hecho los 5,000 delegados de la consulta de 1999 y los de la Marcha de los 1,111 en 1997. A saber, había un sector de la población que nos interpelaba, que nos decía “los estamos apoyando en esto de las demandas indígenas, pero ¿y nosotros qué?” Y este sector estaba, y está, formado por campesinos, obreros, empleados, mujeres, jóvenes. Sobre todo mujeres y jóvenes, con todos los colores pero la misma historia de humillación, despojo, explotación y represión.

No, no leímos que pidieran alzarse en armas. Tampoco que esperaran un líder, un guía, un caudillo, un “rayo de esperanza”. No, leímos y entendimos que esperaban que lucháramos junto con ell@s por sus demandas específicas, así como ell@s luchaban junto con nosotros por las nuestras. Leímos y entendimos que esa gente quería otra forma de organizarse, de hacer política, de luchar.

La “salida” de los 1,111 y de los 5,000 había significado “abrir” todavía más nuestros oídos y mirada, porque est@s compas habían visto y escuchado, DIRECTAMENTE Y SIN INTERMEDIARIOS, a l@s de abajo. No sólo la situación de vida de personas, familias, grupos, colectivos y organizaciones, también su convicción de lucha, su historia, su “esto soy”, su “aquí estoy”. Y era gente que no había podido visitar nunca nuestras comunidades, que no conocía directamente nuestro proceso, que sólo sabía de nosotros lo que nuestra palabra le había narrado. Y no era gente que hubiera estado en el templete de las distintas iniciativas en las que l@s neozapatistas hacíamos contacto directo con l@s ciudadan@s.

Era gente humilde y sencilla a la que nadie escuchaba, y que necesitábamos escuchar… para aprender, para hacernos compañer@s. Nuestro siguiente paso debería ser para hacer contacto directo con esa gente. Y si antes había sido para hablar y que nos escucharan, ahora debía ser para escucharl@s. Y no para relacionarnos con ell@s en una coyuntura, sino a largo plazo, como compañer@s.

También analizamos que la delegación zapatista, cuando “salía” a alguna iniciativa, era “aislada” por un grupo de personas: las que organizaban, las que decidían cuándo, dónde y con quién. No juzgamos si eran buenas o malas, sólo lo señalamos. Por lo tanto, la siguiente iniciativa debía poder “detectar” esos “aislamientos” en un inicio, para evitarlos más adelante.

Además, queriéndolo o no, las “salidas” del EZLN habían privilegiado la interlocución con un sector de la población: la clase media ilustrada, intelectuales, artistas, científicos, líderes sociales y políticos. Puestos a escoger, en la nueva iniciativa tendríamos que elegir entre ese sector o el de los más desposeídos. Y, si teníamos que elegir, lo haríamos por es@s, l@s de abajo, y construir un espacio para encontrarnos con ell@s.

4.- El “costo” de ser consecuente.- Cada conclusión que hacíamos en el análisis interno nos llevaba a una definición, y ésta a una nueva conclusión. Según nuestro modo, no podíamos llamar a la gente a una iniciativa sin decirle claramente lo que pensábamos y a dónde queríamos ir. Si valorábamos que con la clase política nada, que nada arriba, debíamos decirlo. Debíamos hacer una crítica frontal y radical de TODA la clase política, ya sin diferenciar (como diferenciábamos antes a Cárdenas del PRD), dando nuestros argumentos y razones. Es decir, avisarle a la gente lo que se había roto.

Pensamos entonces (y, como se vería después, no nos equivocamos) que el sector que antes siguió a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, “olvidaría” después las acciones legislativas y de gobierno del PRD, las incorporaciones de expriístas, los coqueteos con el gran dinero, las represiones y agresiones de gobiernos perredistas a movimientos populares fuera de su órbita, el silencio cómplice de López Obrador frente al voto perredista en el Senado contra los Acuerdos de San Andrés, y proclamaría a AMLO nuevo líder. De López Obrador hablaremos más adelante, por ahora sólo diremos que la crítica lo incluiría y, era de esperar, eso molestaría y alejaría a ese sector que había estado cerca del neozapatismo.

Este sector, formado principalmente, pero no sólo, por intelectuales, artistas, científicos y líderes sociales, incluía también a lo que llaman “la base social perredista” y a mucha gente que, sin ser afín o simpatizante del PRD, piensa que hubo o hay algo rescatable en la clase política mexicana. Y toda esta gente, junto a mucha más que no suscribía ni suscribe los análisis y posiciones del PRD, había formado una especie de “escudo” en torno a las comunidades indígenas zapatistas. Se había movilizado cada vez que sufríamos una agresión… menos cuando la agresión provino del PRD.

La crítica y la distancia frente a AMLO, a quien consideraban y consideran su alternativa para arriba, sería considerada una crítica a ell@s. Ergo, no sólo dejarían de apoyarnos, también pasarían a atacarnos. Así ocurrió.

Entre los “triunfos” de quienes, desde la academia, las ciencias, las artes, la cultura y la información, apoyan incondicional y acríticamente a López Obrador (y hacen ostentación de intolerancia y despotismo… aún sin tener el gobierno) está uno que ha pasado desapercibido: lograron lo que no pudo el dinero, las presiones y las amenazas, es decir, cerrar los pocos espacios públicos que daban lugar a la palabra del EZLN. Primero mintieron, luego tergiversaron y calumniaron, después arrinconaron y, por último, eliminaron nuestra palabra. Ahora tienen el campo libre para hacerse eco estridente (previa edición) de lo que dice y contradice AMLO, sin que nada ni nadie les haga sombra.

Pero el costo no sólo sería político… también militar. Es decir, el “escudo” dejaría de serlo y la posibilidad de un ataque militar contra el EZLN sería cada vez más atractiva para los poderosos. La agresión vendría entonces con ropas verde olivo, azules, tricolores… o, como ocurrió, amarillas (el gobierno perredista de Zinacantán, Chiapas, atacó con armas de fuego una movilización pacífica de bases de apoyo zapatistas el 10 de abril del 2004, los paramilitares amarillos formaron después, patrocinados por el PRD, las primeras “redes ciudadanas de apoyo a AMLO” -otro “olvido” de quienes reclamaron y reclaman que el EZLN no apoyara ni apoye al perredista-).

Entonces decidimos separar la organización político-militar de la estructura civil de las comunidades. Esto era una necesidad apremiante. La injerencia de la estructura político-militar en las comunidades había pasado, de ser un impulso, a convertirse en un obstáculo. Era el momento de hacerse a un lado y no estorbar. Pero no sólo se trataba de evitar que el proceso que habían construido (con aporte, ingenio y creatividad propios) las comunidades zapatistas, fuera destruido al mismo tiempo que el EZLN o estorbado por él. Se buscaría también que el costo de la crítica a la clase política fuera “pagado” sólo por el EZLN y, preferentemente, por su jefe militar y vocero.

Pero no sólo. En el caso de que las comunidades zapatistas decidieran dar el paso que el EZLN veía como necesario, urgente y consecuente, debíamos estar listos para sobrevivir a un ataque. Por eso, tiempo después, la Sexta Declaración de la Selva Lacandona arrancaría con una alerta roja, y había que prepararse, por años, para ella.

5.- Anticapitalista y de izquierda.- Pero la conclusión principal a la que llegamos en nuestra valoración no tenía qué ver con estos aspectos, digamos, tácticos, sino con algo fundamental: el responsable de nuestro dolor, de las injusticias, desprecios, despojos y golpes con los que vivimos, es un sistema económico, político, social e ideológico, el sistema capitalista. El siguiente paso del neozapatismo tenía que señalar claramente al responsable, no sólo de la conculcación de los derechos y de la cultura indígena, sino de la conculcación de derechos y de la explotación de la gran mayoría de la población en México. Es decir, debería ser una iniciativa anti-sistémica. Antes de eso, aunque tendencialmente todas las iniciativas del EZLN eran anti-sistémicas, no eran señaladas claramente. Toda la movilización en torno a los derechos y cultura indígena había sido dentro del sistema, incluso con la intención de construir interlocución y un espacio jurídico dentro de la legalidad.

Y definir al capitalismo como el responsable y el enemigo traía consigo otra conclusión: necesitábamos ir más allá de la lucha indígena. No sólo en declaraciones y propósitos, también en organización.

Se necesitaba, se necesita, pensábamos, pensamos, un movimiento que una las luchas en contra del sistema que nos despoja, nos explota, nos reprime y nos desprecia como indígenas. Y no sólo a nosotr@s como indígenas, sino a millones que no son indígenas: obreros, campesinos, empleados, pequeños comerciantes, ambulantes, trabajador@s sexuales, desempleados, migrantes, subempleados, trabajador@s de la calle, homosexuales, lesbianas, transgénero, mujeres, jóvenes, niñ@s y ancian@s.

En la historia de la vida pública del EZLN habíamos conocido a otras organizaciones y pueblos indios y nos habíamos relacionado con ell@s con fortuna. El Congreso Nacional Indígena nos había permitido no sólo conocer y aprender de las luchas y procesos de autonomía que pueblos indios estaban llevando adelante, también habíamos aprendido a relacionarnos con ell@s con respeto.

Pero también habíamos conocido a organizaciones, colectivos y grupos políticos y culturales con una definición claramente anticapitalista y de izquierda. Frente a ell@s habíamos mantenido desconfianza, distancia y escepticismo. La relación había sido, sobre todo, un continuo desencuentro… de ambos lados.

Al reconocer al sistema capitalista como responsable del dolor indígena, el EZLN tenía que reconocer que no sólo a nosotros nos producía ese dolor. Estaban, están, es@s otr@s que hemos ido encontrando a lo largo de estos 12 años. Reconocer su existencia era reconocer su historia. Es decir, ninguna de esas organizaciones, grupos y colectivos había “nacido” con el EZLN, ni a su ejemplo, ni a su sombra, ni bajo su techo. Eran, son, agrupamientos con una historia propia de lucha y dignidad. Una iniciativa antisistema capitalista debía no sólo tomarlos en cuenta, sino plantear una relación honesta con ell@s, es decir, una relación respetuosa.

L@s compas del Congreso Nacional Indígena nos habían enseñado que reconocer historias, modos y ámbitos es la base para el respeto. Así que pensábamos que era posible plantear esto a otras organizaciones, grupos y colectivos anticapitalistas. La nueva iniciativa debía plantearse la construcción de coincidencias y alianzas con es@s otr@s, sin que ello significara unidad orgánica o hegemonía de ell@s o del EZLN.

6.- Mirar arriba… lo que no se dice.- Conforme iba avanzando allá arriba la lucha por la silla presidencial, iba quedando claro para nosotros que lo fundamental no se tocaba: el modelo económico. Es decir, el sistema que padecemos como pueblos indios y como mexican@s, no era abordado por ninguna propuesta de quienes se disputaban el arriba, ni por el PRI, ni por el PAN, ni por el PRD.

Como ha sido señalado, no sólo por nosotros, la propuesta supuestamente de “izquierda” (la del PRD en general y la de AMLO en particular), no era ni es tal. Era y es un proyecto de administración de la crisis, asegurando ganancias para los grandes propietarios y controlando el descontento social con apoyos económicos, cooptación de dirigentes y de movimientos, amenazas y represión. Desde la llegada de Cárdenas Solórzano al gobierno de la capital, luego con Rosario Robles y después con López Obrador y Alejandro Encinas, la ciudad de México era y es gobernada como con el PRI, pero ahora bajo la bandera del PRD. Cambió el partido pero no la política.

Pero AMLO tenía, y tiene, lo que ninguno de sus antecesores: carisma y habilidad. Si antes Cárdenas usó el gobierno de la ciudad como trampolín para la presidencia; López Obrador también, pero con mayor pericia y fortuna que el ingeniero. El gobierno de Vicente Fox, con sus torpezas, se convirtió en el principal promotor y publicista de la candidatura del perredista. Según nuestras valoraciones, AMLO ganaría la elección para presidente de la República.

Y no nos equivocamos. López Obrador obtuvo el mayor número de votos entre quienes se disputaban la presidencia. Aunque no con la holgura que vaticinó, su ventaja fue clara y contundente.

En donde sí nos equivocamos es en pensar que el recurso del fraude electoral era ya cosa del pasado. De esto hablaremos más adelante.

Siguiendo con nuestro análisis, la llegada de AMLO y su equipo (formado por puros salinistas descarados o vergonzantes, además de una runfla de personas viles y ruines) a la presidencia de la República significaba la llegada de un gobierno que, aparentando ser de izquierda, operaría como de derecha (tal y como hizo, y hace, en el gobierno del DF). Y, además, llegaría con legitimidad, simpatía y popularidad. Pero nada de lo esencial del modelo económico sería tocado. En palabras de AMLO y su equipo: “se mantendrían las políticas macroeconómicas”.

Como casi nadie dice, las “políticas macroeconómicas” significan aumento de explotación, destrucción de la seguridad social, precarización del trabajo, despojo de tierras ejidales y comunales, aumento de la migración a los Estados Unidos, destrucción de la historia y la cultura, represión frente al descontento popular… y privatización del petróleo, la industria eléctrica y la totalidad de los recursos naturales (que, en el discurso lopezobradorista, se disfrazaban como “coinversión”).

La política “social” (los “analistas” afines a AMLO “olvidan”, otra vez, las grandes semejanzas con aquel “solidaridad” de Carlos Salinas de Gortari – el “innombrable” renombrado en el equipo de López Obrador) de la propuesta perredista, se nos decía, sería posible reduciendo el gasto del aparato gubernamental y eliminando (¡ja!) la corrupción. El ahorro obtenido serviría para la ayuda a los sectores “más vulnerables” (ancianos y madres solteras) y para apoyar las ciencias, la cultura y el arte.

Entonces pensamos: gana AMLO la presidencia con legitimidad y el apoyo de los grandes empresarios, además del respaldo incondicional de la intelectualidad progresista; sigue el proceso de destrucción de nuestra Patria (pero con la coartada de ser una destrucción “de izquierda”); y cualquier tipo de oposición o resistencia sería catalogada como “patrocinada por la derecha, al servicio de la derecha, sectaria, ultra, infantil, aliada de Martha Sahagún (entonces era Martita la que “sonaba” como precandidata del PAN – después la etiqueta diría “aliado de Calderón”-) y bla, bla, bla”, reprimida (como el movimiento estudiantil de 1999-2000; el pueblo de San Salvador Atenco –recordemos que todo inicia con el perredista presidente municipal de Texcoco, -los diputados del PRD en el Estado de México, hoy demandantes de la libertad de l@s pres@s, saludaron y apoyaron en su momento la represión policíaca-; y l@s jóvenes que fueron reprimid@s por el gobierno perredista de ese “defensor del derecho a la libre expresión”, Alejandro Encinas, paradójicamente, por bloquear una calle en demanda de libertad y justicia para Atenco); agredida (como las bases de apoyo zapatistas en Zinacantán); o calumniada, perseguida y satanizada (como la Otra Campaña y el EZLN).

Pero la ilusión se acabaría a la hora en que se fuera viendo que nada había cambiado para l@s de abajo. Y entonces vendría una etapa de desánimo, desesperación y desilusión, es decir, el caldo de cultivo para el fascismo.

Para ese momento sería necesaria una alternativa organizativa de izquierda. Según nuestro cálculo, en los primeros 3 años de gobierno se definiría la verdadera naturaleza del llamado “Proyecto Alternativo de Nación”.

Nuestra iniciativa debía tomar en cuenta esto y prepararse para ir con todo en contra (caricaturas incluidas) por varios años, antes de convertirse en una opción real, de izquierda y anticapitalista.

7.- ¿Qué seguía? La Sexta.- Para finales del 2002, el proyecto que después sería conocido como la Sexta Declaración de la Selva Lacandona estaba esbozado a grandes rasgos: una nueva iniciativa política, civil y pacífica; anticapitalista, que no sólo no buscara la interlocución con los políticos, sino que los criticara abiertamente y sin consideraciones; que permitiera el contacto directo entre el EZLN y l@s otr@s de abajo; que l@s escuchara; que privilegiara la relación con la gente humilde y sencilla, que permitiera la alianza con organizaciones, grupos y colectivos con el mismo pensamiento; que fuera de largo aliento; que se preparara para caminar con todo en contra (incluido el sector progresista de artistas, científicos e intelectuales) y dispuesta a enfrentarse a un gobierno con legitimidad. En suma: mirar, escuchar, hablar, caminar, luchar, abajo… y a la izquierda.

En enero del 2003, decenas de miles de zapatistas “tomaron” la ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Machetes (en honor a l@s rebeldes de Atenco) y varas de ocote ardiendo brillaron e iluminaron la plaza central de la antigua Jovel. Habló la dirección zapatista. De entre ell@s, el Comandante Tacho advirtió a quienes apostaban a la desmemoria, el cinismo y la conveniencia: “Se equivocan, sí hay otra cosa”.

En ese momento, aún entre la sombra de la madrugada, la Sexta Declaración empezó a andar…

(Continuará…)

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN y Comisión Sexta.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Agosto-Septiembre del 2006.

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Palabras del delegado zero la noche del 15 en Atenco

San Salvador Atenco
16 de septiembre

Buenas noches compañeros y compañeras de Atenco y de la Otra Campaña, que se han congregado aquí para hacer el otro grito de la otra independencia que estamos levantando.

16 de septiembre y madrugada ya. “Ignacio del Valle”, vengo a traer este nombre, mientras allá afuera se disputan los nombres de Fox, Calderón y López Obrador. Y nosotros como zapatistas no elegimos a ninguno de esos tres. Escogemos este día 16 de septiembre el nombre de Ignacio del Valle y, junto con su nombre, el del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el del digno pueblo de Atenco.

Hace un año, la Otra Campaña se reunió en una comunidad zapatista, en La Garrucha. Y ese día, hoy 16 de septiembre hace un año, las comunidades indígenas zapatistas y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional le entregaron a todos estos compañeros y compañeras la Otra Campaña, y empezamos juntos a levantar un movimiento diferente a todo el que han visto en todas partes, en todas las historias.

Porque ahora que está pasando todo lo que está pasando allá afuera y allá arriba hay quienes están buscando quién los dirija. Hay quienes se juntan donde hay mucha gente para oír qué les va a decir el que los va a mandar. El que los quiere dirigir para un lado o para otro. Pero nosotros, en la Otra Campaña, no estamos buscando quién nos va a dirigir, quién nos va a redimir, ni quién nos va a dar lo que necesitamos. Tampoco en la Otra Campaña estamos buscando a quién dirigir, no estamos buscando a un pueblo que podamos congregar en un lado y les podamos decir qué es lo que tienen que hacer y nada más que levanten la mano por una cosa o por otra.

Nosotros, en la Otra Campaña, nos estamos buscando unos a otros, a otras, no para que alguien nos mande, sino para tomar nuestro destino en nuestras manos. Para decidir nosotros, como pueblos indios, como pueblos campesinos, como obreros, como mujeres, como jóvenes, como empleados, como estudiantes, lo que necesitamos y cómo lo vamos a conseguir.

Nosotros, en la Otra Campaña, estamos buscando hacer otro país. Donde la Patria seamos nosotros y no un símbolo que se están disputando allá arriba unos y otros. Para, a la hora de la hora, los dos salgan corriendo y ninguno de los dos dé el grito que tanto estuvieron disputando. Nosotros elegimos estar aquí con ustedes en Atenco.

Ignacio del Valle, Felipe, Galindo y otros compañeros y compañeras del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra fueron allá a las comunidades desde que estaba empezando la Otra Campaña. Estuvieron como Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra hace un año, cuando empezó la Otra Campaña. Y entonces empezamos el recorrido. En varias partes llegaron ellos, y con ellos y ellas llegaban ustedes como pueblo. No hablaban por ellos, no contaban su historia personal. Nos contaron y le contaron a muchos en todo el país la historia de los pueblos de Atenco. De cómo defendieron al tierra. De cómo la conquistaron. Y cómo obtuvieron esa victoria. Y aparecieron los muertos, y aparecieron los presos en sus historias. Y apareció siempre el que nunca aparece, el que es nadie, el que no tiene nombre y rostro, mas que cuando están allá arriba los que están allá arriba y se hacen diputados, senadores, presidentes, gobernadores, para ganar o perder simplemente una caja chica donde están sacando el dinero para ellos y no para lo que la gente necesita.

Entonces, en la Otra Campaña hace un año dijimos que íbamos a ser compañeros, dijimos que íbamos a ser compañeras, que nos íbamos a apoyar unos a otros. Y empezamos. Y hoy, aquí, en esta tierra, recordamos la sangre de Alexis Benhumea, nuestro compañero, muerto por defender a Atenco. Un joven estudiante que no era de aquí y que aquí murió en estas tierras, aunque fue arrastrando su muerte por mucho tiempo.

Y Alexis estaba aquí el 4 de mayo por la misma razón que Ignacio del Valle, Felipe y Galindo, y todos los del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, estaban en Texcoco el día 3. Porque éramos compañeros. El día 4 de mayo, en toda la República mexicana, nosotros, nosotras, la Otra Campaña, levantamos la bandera por la libertad y la justicia para esos compañeros que habían sido agredidos.

Después, organizaciones, grupos y colectivos fueron soltando esa bandera y criticando al EZLN que porque de manera unilateral, sin preguntarle a nadie, había decidido suspender la gira de la Otra Campaña para concentrarse en la libertad y la justicia para los compañeros y compañeras de Atenco. ¿A qué hora les vinieron a preguntar a ustedes que iban a soltar esa bandera? Ellos que ahora nos están reclamando porqué dejamos de visitar otros lugares, para concentrarnos en defendernos y en apoyarnos como compañeros: el luchar por la libertad y la justicia para Ignacio del Valle, para Felipe, para Galindo, para los compañeros y compañeras que están presos en Santiaguito.

En cuanto empezó a levantarse el movimiento ése que tienen en Reforma —o tenían— y en el zócalo, inmediatamente soltaron la bandera por la libertad de Atenco y fueron a correr buscando a ver quién los va a dirigir, quién les va a decir qué hacer. A nadie le preguntaron. ¿Dónde está eso de la decisión unilateral?. ¿A quién le preguntaron qué era más importante? Ponerse a la cola de un movimiento que quiere el poder en lugar de luchar por la libertad y la justicia para un campesino como Ignacio del Valle, o como Felipe, o como Galindo, o para una estudiante como la que nos habló hace rato.

¿Qué les importa a ellos si ahí no hay nada de eso? Allá están las masas, allá está la televisión, allá están los periódicos, las fotos, los artistas, los cantantes, los pintores. Allá está la misma policía que agredió a nuestros compañeros jóvenes en la Escuela Nacional de Antropología, cuando bloquearon el periférico exigiendo la libertad de Atenco, la libertad de los presos y presas de Atenco.

Y ahora resulta que no, que sí se pueden hacer las cosas, porque es la libertad de expresión. Pero cuando nosotros lo hicimos, entonces era un delito. Y cuando ellos lo hacen y es para conquistar el poder, entonces es un derecho que hay que ejercer.

Y ellos piensan que no tenemos memoria. Y estas organizaciones y estos grupos que hace un año dijeron que íbamos a ser compañeros, y que dejaron de serlo en el momento en que las cámaras, los micrófonos, las fotos, voltearon a ver a otro lado, piensan que vamos a olvidar, que no vamos a tener memoria. Piensan que van a poder regresar a la hora que este movimiento que es la Otra Campaña arranque de la cárcel a Ignacio del Valle. Porque lo vamos a sacar. Y mientras ellos estaban soltando esa bandera, para ir a agarrar la bandera amarilla y negra, para ir a agarrar la bandera de un movimiento que es legítimo porque lucha contra el fraude electoral, pero que tiene todo el apoyo de otro gobierno, y nosotros solos, luchando con nuestras propias fuerzas.

Y nosotros venimos a decirles aquí compañeros y compañeras de Atenco: aunque todos en la Otra Campaña abandonen la lucha por la libertad de nuestros compañeros, nosotros, los zapatistas, las zapatistas, no la vamos a dejar. Y vamos a seguir luchando por ellos hasta que salgan libres. Y si no los sueltan, los vamos a liberar nosotros.

Estos compañeros y compañeras que durante este año fueron dejando la lucha para irse a sumar a la cola de ésos, que dejaron y abandonaron a nuestros presos y presas, que hicieron en el otro movimiento lo que nunca hicieron por los presos de Atenco, esos compañeros y compañeras dejarán de serlo. Y seguiremos, aunque sea solos. Y aun así sabemos que no estaremos solos. Hay otras organizaciones de izquierda, grupos y colectivos que saben que es acá, abajo, donde está la Patria que queremos y no en un zócalo, no en una campana que se toca cada 16 de septiembre, sino en la gente que está luchando por la tierra.

En unos días, una o dos semanas, compañeros y compañeras de nuestra dirección, de la dirección del EZLN, comandantes y comandantas van a llegar para reforzar la solidaridad con Atenco. Se los dijimos hace un tiempo y ahora lo vamos a cumplir. Nosotros vamos a seguir al norte de la República y en cada lugar donde pasemos vamos a contar la historia de esa injusticia, la del 3 y del 4 de mayo, pero también en esa historia, queremos invitar a que uno o dos compañeros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra vaya con nosotros a los estados del norte. Y que sea su voz, la voz de ustedes la que cuente su historia. No sólo la de los presos, no sólo la de la represión. También y sobre todo su historia de lucha y de organización. La que les permitió levantarse con la más grande victoria y humillación que ha recibido el gobierno de Vicente Fox: la cancelación del aeropuerto que quería hacer con sus tierras. Queremos que vayan con nosotros, y a partir de ahora, los nadie que somos nosotros, en cada lugar, en cada rincón, vamos a volver a levantar la bandera de la libertad y la justicia para los presos y presas de Atenco.

Esa es nuestra historia. Nos dicen que al no sumarnos al movimiento de López Obrador, perdimos la oportunidad de hablar ante millones de personas. Y ¿quién les dijo que nosotros queríamos hablar ante millones de personas? Si lo que nosotros queremos es escuchar la voz de los que nadie escucha. Eso es lo que hemos hecho este año y lo volveremos a hacer a partir de ahora. Ahora en el resto de la República.

Hay una historia, una leyenda de la guerra de Independencia: Vicente Guerrero llega y se presenta con José María Morelos y Pavón y le dice que quiere pelear. Morelos le extiende una carta y lo nombra general. Guerrero pregunta: ¿y dónde está mi tropa? Morelos voltea y le dice: ésos son —y le muestra un montón de campesinos y campesinas indígenas, sólo con machetes, azadones y palos—. Y le dice a Guerrero: “ésa es tu tropa”. Con ésa, Vicente Guerrero empieza la campaña que luego va a culminar en la Independencia.

Nosotros no queremos una Independencia para cambiar de nombre. Nosotros no queremos una Independencia para que alguien nos va a dirigir. Nosotros queremos la Independencia para decidir nosotros. Como dijo el compañero: la soberanía. Que los pueblos manden. Que se manden a sí mismos, no que venga otro a decirnos qué es lo que tenemos que hacer.

Hay una leyenda maya. Nosotros somos zapatistas, indígenas de raíz maya. Y cuentan que la luna es una diosa: Ixchel. Que esa diosa se preocupó por cuidar la tierra y cuidó e hizo crecer a hombres y mujeres del color de la tierra. Y que es en el día cuando la luna se guarda y se protege en la tierra y estos hombres y mujeres, los campesinos y las campesinas, los indígenas y las indígenas, son los que tienen que cuidar la tierra durante el día, para que en la madrugada vuelva a salir, otra vez, Ixchel, la diosa de la luna. Y, a cambio de eso, les dio el poder de poder sanar. El poder de la medicina. Y desde entonces, estos hombres y mujeres, nosotros, nosotras, los que somos del color de la tierra, tenemos que estar curando, sanando los dolores que tiene la tierra.

Venimos a decir aquí lo que ya sabemos. Allá arriba no hay solución para nosotros. Ningún líder, ningún caudillo va a construir nuestra solución. Todo lo que tenemos lo hemos conseguido organizados, juntos. Esté o no esté la prensa. Estén o no estén los muchos. Nosotros, nosotras, en la Otra Campaña, vamos a seguir en nuestro camino.

Y ésos que están allá arriba, que ahora están descubriendo que el gobierno es una mierda, que las instituciones no sirven. Ahora están descubriendo que hay que luchar por los derechos, ahora están descubriendo que hay que escuchar al pueblo de México, porque nadie lo escucha. Si nosotros y nosotras lo habíamos descubierto. Porque eso es lo que falta: que nos escuchemos.

Volvemos a decirlo aquí: entre una cosa y otra de los partidos que están allá arriba, nosotros elegimos el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Entre Fox, López Obrador y Calderón, elegimos a Ignacio del Valle. Venimos aquí, vamos a decirles: vamos a seguir luchando por su libertad.

Gracias compañeros, gracias compañeras.

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septiembre 16, 2006

Propuesta de calendario de la Comisión Sexta del EZLN para la continuación de la gira

COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
Comisión Sexta del EZLN.
MÉXICO.

16 de septiembre del 2006.

A l@s adherentes a la Sexta y a la Otra Campaña:
Al pueblo de México:

Compañeros y compañeras:

Les presentamos las fechas y una primera propuesta de itinerario para los estados del norte de la Repúbica Mexicana que habremos de recorrer en los meses de octubre y noviembre próximos.

Pedimos respetuosamente a l@s adherentes en los diferentes estados y regiones que, en base a este calendario, nos hagan sus propuestas de actividades y sedes para reuniones y para dormitorios y alimentos (cuando sea posible, si no, pues no preocuparse).

Octubre:

Domingo 8 de octubre en Tepic, Nayarit.
Lunes 9.- Escuinapa y Mazatlán (pernoctar en Mazatlán o Culiacán).
Martes 10.- Mazatlán- Culiacán (pernoctar en Culiacán).
Miércoles 11.- Culiacán -Los Mochis (pernoctar en Los Mochis).
Jueves 12.- Los Mochis (en la noche en trasbordador a La Paz, Baja California Sur).
Viernes 13.- La Paz – Los Cabos (pernoctar en Los Cabos o La Paz).
Sábado 14.- La Paz (pernoctar en La Paz).
Domingo 15.- Viaje a Baja California Norte (pernoctar en Guerrero Negro o en la carretera).
Lunes 16.- San Quintín, con l@s Kumiai, Cucapás, Triquis y Mixtecos (pernoctar ahí o en Ensenada).
Martes 17.- Ensenada – Tijuana (pernoctar en Ensenada o Tijuana)
Miércoles 18.- Tijuana (pernoctar en Tijuana).
Jueves 19.- Tijuana, reunión con tod@s l@s compas y la raza adherente que viven, trabajan y luchan norte del río Bravo (pernoctar en Tijuana).
Viernes 20.- Mexicali (pernoctar en Mexicali).
Sábado 21.- Viaje a Santa Ana, Sonora, con l@s Pápagos (pernoctar con Pápagos).
Domingo 22.- Hermosillo – Isla del Tiburón, con l@s Seris (pernoctar con Seris).
Lunes 23.- Hermosillo (pernoctar en Hermosillo).
Martes 24.- Hermosillo – Kipor, con l@s Pimas (pernoctar con Pimas).
Miércoles 25.- Guaymas (pernoctar en Guaymas).
Jueves 26.- Ciudad Obregón, con Yaquis y Mayos.
Viernes 27.- Alamos, con Mayos (pernoctar en Los Mochis).
Sábado 28.- Viaje en ferrocarril a Estación Creel - Sisoguchi, Chihuahua, con Rarámuris (pernoctar con Rarámuris).
Domingo 29.- Viaje en ferrocarril a Chihuahua (pernoctar en Chihuahua).
Lunes 30.- Chihuahua (pernoctar en Chihuahua o en Ciudad Juárez).
Martes 31.- Ciudad Juárez (pernoctar en Ciudad Juárez).

Noviembre:

Miércoles 1.- Ciudad Juárez, reunión con tod@s l@s compas y la raza adherente que viven, trabajan y luchan norte del río Bravo (pernoctar en Ciudad Juárez).
Jueves 2.- Viaje a Chihuahua - Hidalgo del Parral (pernoctar en Chihuahua o Parral).
Viernes 3.- Parral (pernoctar en Parral o en La Laguna).
Sábado 4.- Viaje a la Región Lagunera (Gómez Palacios, Lerdo, Torreón, San Pedro de Las Colonias) (pernoctar en La Laguna).
Domingo 5.- Laguna – Durango (pernoctar en Laguna o Durango).
Lunes 6.- Viaje a Zacatecas (pernoctar en Zacatecas).
Martes 7.- Zacatecas (pernoctar en Zacatecas).
Miércoles 8.- Zacatecas (pernoctar en Zacatecas).
Jueves 9.- Zacatecas (pernoctar en Zacatecas).
Viernes 10.- Zacatecas (pernoctar en Zacatecas).
Sábado 11.- Viaje a San Luis Potosí, capital (pernoctar en SLP).
Domingo 12.- San Luis Potosí (pernoctar en SLP).
Lunes 13.- Viaje a SLP- Altiplano (pernoctar en Charcas, SLP).
Martes 14.- Viaje a Monterrey, Nuevo León (pernoctar en Monterrey).
Miércoles 15.- Monterrey (pernoctar en Monterrey).
Jueves 16.- Linares (pernoctar en Linares o Monterrey).
Viernes 17.- Monterrey (pernoctar en Monterrey).
Sábado 18.- Saltillo, Coahuila (pernoctar en Saltillo).
Domingo 19.- Monclova (pernoctar en Monclova).
Lunes 20.- Nueva Rosita- Pasta de Conchos (pernoctar en Nueva Rosita o Monclova).
Martes 21.- Viaje a Monterrey (pernoctar en Monterrey).
Miércoles 22.- Viaje a Matamoros, Tamaulipas (pernoctar en Matamoros).
Jueves 23.- Matamoros (pernoctar en Matamoros).
Viernes 24.- Ciudad Victoria (pernoctar en Ciudad Victoria).
Sábado 25.- Zona Conurbada Altamira – Tampico - Ciudad Madero (pernoctar en la Huasteca).
Domingo 26.- Huasteca Potosina.
Lunes 27.- Huasteca Potosina.
Martes 28.- Huasteca Potosina.
Miércoles 29.- Viaje al D.F.
Jueves 30.- Ciudad de México.

NOTA: Las fechas y rutas pueden sufrir modificaciones dependiendo del estado de los caminos y medios de transporte.

Reciban tod@s nuestr@s saludos de compañer@s de lucha.


Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Comisión Sexta del EZLN.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, 16 de Septiembre del 2006.

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Contra Olvido: Construyendo y Resistiendo. Por Oaxaca - Atenco

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"¡Presos políticos, libertad!", pide Marcos al dar el Grito en Atenco

El subcomandante Marcos exigió ayer la liberación de los presos políticos, al encabezar el Grito de Independencia en San Salvador Atenco, estado de México, acompañado por integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra Foto Roberto García Ortiz

  • Llaman pobladores a estar atentos por la reactivación de órdenes de aprehensión.
  • Los gobiernos estatal y federal pretenden reimpulsar el plan aeroportuario, advierten
JAVIER SALINAS CORRESPONSAL

San Salvador Atenco, Mex., 15 de septiembre. Al grito de: "¡Presos políticos, libertad!", el subcomandante Marcos encabezó en los primeros minutos de este sábado la ceremonia del Grito de Independencia en la plaza principal de San Salvador Atenco, acompañado por cientos de campesinos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT).

Con consignas de repudio al gobierno del estado de México, que encabeza Enrique Peña Nieto, y al presidente Vicente Fox Quesada, decenas de organizaciones sociales adheridas a la otra campaña, festejaron la noche del Grito.

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La gran mentira y las alternativas de un México democrático

Sábado 16 de septiembre de 2006

Pablo González Casanova, Gilberto López y Rivas y Luis Hernández Navarro

La gran mentira y las alternativas de un México democrático

Es indudable que México ha sido víctima de una elección fraudulenta que tiene el respaldo abierto de las grandes potencias encabezadas por Estados Unidos. Bajo la responsabilidad directa de Vicente Fox, ex gerente de Coca Cola; del gobierno que encabeza con antiguos empleados de compañías trasnacionales; del Partido Acción Nacional, controlado por quienes han traicionado sus propios proyectos de democratización; apoyado por los grandes patrones, los medios electrónicos y la gran prensa de México y el extranjero, el poder dominante ha impuesto como verdad la gran mentira de que Felipe Calderón -otro hombre de negocios público-privados- "triunfó" (mentira) en unas "elecciones transparentes" (mentira), que se niega a reconocer un líder "populista" (mentira), que "debería respetar las reglas de la democracia, y que por ambiciones personales no lo hace" (sarta de mentiras), el cual cuenta con el apoyo de "grupos de alborotadores que quieren imponer su voluntad sobre la de la mayoría, a los que alienta una "izquierda anticuada" que no corresponde a lo que (según ellos) debería ser "la izquierda moderna", y a quienes en realidad encabeza una plebe que ignora lo que es la democracia y la ciudadanía (sarta de mentiras de "segundo orden" en que se pretende "representar" lo que el depredador está usurpando).

En realidad, la gran mentira sobre los resultados electorales de 2006 oculta el proyecto de saqueo del petróleo y otros recursos naturales; la privatización de la electricidad y los servicios de salud y seguridad social, así como un nuevo aumento a la carga impositiva que pesa sobre la población de escasos recursos y sobre los pobres de México.

La gran mentira es parte de un proyecto de conquista y colonización del mundo, en que a las murallas de Jerusalén se añaden otras, como las que está construyendo el gobierno de Estados Unidos en más 3 mil kilómetros de la frontera con México. Esa muralla no sólo se construye tras el saqueo a que fue sometida la República Mexicana por Estados Unidos con el llamado Tratado de Libre Comercio de América del Norte; es también un claro indicador de las medidas complementarias con que la mismas fuerzas piensan ahora empobrecer todavía más al país y arrebatarle el resto del capital nacional y social que genera empleos.

La inmensa muralla que levanta Estados Unidos en la frontera con México corresponde a la decisión de reprimir "a como dé lugar" ("as necessary") a los millones y millones de mexicanos y mexicanas sin trabajo que pretendan salir de la ratonera de inseguridad, insalubridad, analfabetismo y miseria en que muy bien saben que van a convertir a México, como "efecto lateral" del gran saqueo y represión que ya anuncia el presidente electo por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación en discursos dizque "institucionales", "conciliadores" y "democráticos" que, como primera opción, parecen partidarios de un "saqueo legal y pacífico".

La gran mentira entraña también declarar una "guerra justa" al pueblo de México y a una ciudadanía que ha dado muestras de combatividad y creatividad ejemplares.

México, como ya ha ocurrido antes en su historia, está realizando una aportación notable a la historia universal. Hoy, el pueblo se encuentra en un proceso de redefinición de la democracia electoral. Al defender el voto como lo hace, bajo el clamor de "Sufragio efectivo y no imposición", lucha contra la democracia enajenada y por rescatar el poder del pueblo y la ciudadanía, que desde hace tanto tiempo detentan las mafias de las antiguas y nuevas oligarquías.

El pueblo mexicano también lucha (entre contradicciones) por estructurar su propio poder en formas no autoritarias, ni populistas ni totalitarias, y con profundo sentido democrático, nacional y de justicia social.

El voto, en un país de ciudadanos cuya inmensa mayoría está constituida por pobres y muy pobres, y por empobrecidos cada vez más numerosos, entraña un significado de libertad y justicia.

El voto, en un país de pobres no puede elegir -y no eligió- a un abierto representante de las mafias político-económicas del gran capital y las potencias imperialistas, que ayer como hoy atacan al pueblo y la ciudadanía de México desde Estados Unidos, España y Francia.

En las elecciones de 2006, Andrés Manuel López Obrador, para millones de mexicanos, ofrece una esperanza nacional y social frente a la abierta y agresiva amenaza de quien antes de llegar a la Presidencia usurpada, como Felipe Calderón, ya prometía entregar todo lo que él y los suyos no han podido malvender de México a las megaempresas imperiales y sus asociados y subordinados locales.

No cabe la menor duda de que el voto de la ciudadanía fue favorable a Andrés Manuel López Obrador. Defender su triunfo ha sido tarea de un pueblo pobre, de una ciudadanía de pobres apoyados por inmensos sectores de las clases medias empobrecidas, todos animados por los valores de la libertad, la justicia y la soberanía.

Las protestas y manifestaciones contra el fraude están redefiniendo el proyecto de Nación por miles y millones de habitantes.

Protestas y manifestaciones han puesto al orden del día la necesidad de llevar a la práctica una revolución democrática y pacífica que, partiendo de una democracia auténticamente representativa, se fortalezca con una democracia participativa y con una democracia de autonomías, cuya articulación permita organizarse desde los gobiernos locales hasta el nacional, con posibilidad de ampliaciones regionales y universales, objetivos que desde el siglo XIX hasta nuestros días se han planteado los pueblos mestizos e indígenas de México y América Latina y sus grandes líderes, desde Hidalgo, Bolívar y San Martín.

El nuevo movimiento ha redefinido la lucha. En su profundización, Andrés Manuel López Obrador ha mostrado innegable capacidad de liderazgo, que le ha permitido seguir las demandas del pueblo y de la ciudadanía. Tomarlas en cuenta para encauzar los nuevos pasos requiere una organización ciudadana que mantenga su autonomía y señale el rumbo del proceso.

En medio de contradicciones que un movimiento tan amplio entraña, el conjunto del actual proceso histórico revela, día a día, la creciente presencia del pueblo pobre y de las fuerzas progresistas y revolucionarias de México. De la resistencia muchos son los que han pasado a planteamientos que renuevan los grandes episodios de la historia nacional, desde la lucha de Benito Juárez contra los "imperialistas" y "retrógrados" de su tiempo, pasando por las de los revolucionarios que en Aguascalientes convocaron a una Convención Constituyente con las fuerzas de los más pobres entre los pobres, hasta las luchas representadas por la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO).

La historia se recrea, no se repite. En su recreación hace suyas las luchas del movimiento más avanzado de los pueblos de México, la de los pueblos indios encabezados en gran medida por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), hoy también organizados en el Congreso Nacional Indígena (CNI). Que los zapatistas busquen mantener la autonomía de su movimiento merece gran respeto. No los mueven razones o sentimientos mezquinos, y quienes así lo creen están muy equivocados. Desde las luchas por la Independencia de este país, en l810, todos los movimientos populares han convocado a los indios a la hora de las batallas y los han traicionado u olvidado a la hora de los triunfos. Los zapatistas de ayer y de hoy han vivido en su propia vida y en la de sus hijos el amargo sabor de la traición. Comprender y respetar su decisión de seguir su marcha -que es la nuestra- es una obligación fundamental, mínima, para la formación de un bloque histórico en México.

Hacer que las promesas de hoy se cumplan hoy, al iniciar los trabajos de la Convención Nacional Democrática (CND), no sólo consiste en formularlas verbalmente o en convocar a los pueblos indios a que participen. Consiste en el compromiso práctico de darles un lugar de mando en todas las decisiones nacionales, en demostrarles día a día que no se negocia con ellos para cooptarlos, que se asume con ellos la necesidad de incluirlos en las grandes decisiones con todos los pueblos y ciudadanos de México. Significa poner en práctica los acuerdos de San Andrés y reconocer el esfuerzo de unidad y representatividad del Congreso Nacional Indígena. Debemos respetar nosotros los acuerdos de San Andrés para que los respeten los demás. Precisar que son producto del consenso y la consulta amplia y representativa.

Los suscritos -adherentes de la otra campaña- consideramos que el EZLN ha planteado una nueva lucha desde lo local hasta lo global, al iniciar el nuevo movimiento por la autonomía de los pueblos indios, y por su articulación con los pobres entre los pobres, en un proyecto profundo anticapitalista. Ha hecho ver, con razón, que en más 500 años de desarrollo, ese modo de dominación y acumulación, movido por la lógica de las utilidades y el enriquecimiento personal o corporativo, siempre y en todas partes ha subdesarrollado un mundo periférico, marginado, excluido, superexplotado, hoy en gran parte sujeto a políticas de exterminio y saqueo.

Plantear desde ahora la necesidad de construir un sistema alternativo anticapitalista no debe ocultarnos, sin embargo, lo que está al orden del día en las luchas del pueblo mexicano y de muchos pueblos del mundo: construir con la democracia de las autonomías y de la dignidad una verdadera democracia de los pueblos, con los pueblos y para los pueblos, que ponga como uno de sus objetivos centrales la inclusión de los trabajadores organizados y no organizados, formales e informales, manuales e intelectuales en la toma de decisiones, así como el respeto a las distintas religiones, ideologías, civilizaciones, identidades, para una política en que las contradicciones en el interior del movimiento lleven cada vez más a la práctica de la libertad y de la justicia con respeto a los demás, y con un programa que incluya expresamente los principios no negociables.

Saber unirnos en medio de la diversidad es nuestro gran reto personal y colectivo. Lograr en la convención la unidad en la diversidad será su primer logro para el triunfo.

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septiembre 15, 2006

AMOR A LA PATRIA

Problemas

Esto de la patria
es algo difícil de explicar.
Pero más difícil es comprender
eso del amor a la patria.

Por ejemplo
nos enseñaron que amor a la patria es,
por ejemplo, ponerse de pie a escuchar el Himno Nacional.
Emborracharse a discreción cuando pierde la Selección de fútbol.
A discreción emborracharse cuando gana la selección de fútbol.
Algunos etcéteras que poco cambian de sexenio a sexenio...

Y, por ejemplo,
no nos enseñaron que amor a la patria
puede ser, por ejemplo, silbar como quien se va alejando,
pero, tras de aquella colina también hay patria y nadie nos ve
y nos franqueamos
(porque uno siempre se franquea cuando nadie nos ve)
y le decimos
(a la patria),
por ejemplo, todo lo que la odiamos
y todo lo que la amamos,
y esto siempre es mejor decirlo,
por ejemplo,
a balazos y sonriendo.
y por ejemplo,
nos enseñaron que amor a la patria es,
por ejemplo,
usar sobrero de charro,
saber los nombres de los niños héroes,
gritar “¡Viva-arriba México!”
aunque México esté abajo-muerto.
Otros etcéteras que poco cambian de sexenio a sexenio.
Y, por ejemplo, no nos enseñaron que
amor a la patria
puede ser,
por ejemplo, callar como quien se muere.
pero no,
bajo esta tierra también hay patria
y nadie nos oye
y nos franqueamos
(porque uno siempre se franquea cuando nadie nos oye)
y le contamos
(a la patria)
la pequeña y dura historia
de los que se fueron muriendo para amarla
y que ya no están aquí para darme la razón,
pero me la dan no estando,
los que nos enseñaron
que la patria se le ama,
por ejemplo,
a balazos y sonriendo.


Subcomandante Insurgente Marcos


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Fuerzas a mi

Ayer por la noche (14 de Septiembre de 2006) al escuchar las noticias y todavía no sé porque me asombró escuchar que el congreso de Oaxaca de manera unánime pedía al gobierno federal mandara a las fuerzas policiales al estado para reinstalar la gobernabilidad no para reprimir decían, sino para instaurar la gobernabilidad que ellos y sus grupos paramilitares son incapaces de hacer . Mi asombro se justifica por lo siguiente: a que gobierno se refieren al de Fox que anda escondiéndose como rata del pueblo que lo odia, al de Calderón que anda de rendija en rendija buscando evadir las facturas que sus aliados le están presentando. Lo que no me asombra es que se pida a las fuerzas federales para implantar el orden, a que orden, al de siempre, al que esta instituido en este país, es decir el pueblo sometido, en silencio y con la vista en el suelo, y no me asombra, pues los gobernantes protegen así sus intereses y sus costumbres con represión, violaciones colectivas y sistemáticas, tortura, asesinatos, desapariciones y encarcelamiento.

Este es el estado de derecho y su forma de implantarlo: el derecho del pueblo es votar y callarte, y el derecho de los gobernantes es la impunidad, proteger y asociarse con industriales pederastas, crear grupos paramilitares para que realicen el trabajo sucio – reacuérdese Acteal-, traicionar al pueblo, tener el miedo y la represión a su favor. Protegerse con sus leyes del odio que con sus actos han engendrado en la mayoría de los mexicanos. Es decir que los delitos que ellos cometen están dentro de la legalidad, mientras que el manifestarse, organizarse y defenderse de sus ataques son delitos y merecen toda la furia del estado, sin embargo el ex regente capitalinos que robo varios cientos de millones es puesto en libertad al amparo de la legalidad. Sí , como ya se ha demostrado en el pasado reciente, en febrero de 1995, durante el dialogo entre el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el entonces presidente del país Ernesto Zedillo mando al ejército federal a las comunidades indígenas a acabar a los mandos zapatistas y solo obtuvo el ridículo y una vergonzante derrota. En nuestros días el gobierno Municipal (PRD), el estatal (PRI) y el federal (PAN) en Atenco mandan al las fuerzas publicas a cometer una infamia en contra de los habitantes del municipio, escribiendo así una de las páginas más negras del gobierno foxista, obteniendo el repudio del pueblo ahogado por los medios televisivos. Ahora la actual legislatura oaxaqueña imita a los conductores del noticiero vespertino pidiendo la acción de las fuerzas federales, ahora en Oaxaca. Esperamos por el bien de México que Fox se quede en la ratonera con las fuerzas de seguridad protegiéndolo y no se las preste a Ulises Ruíz, que Calderón pase su tiempo arreglando las cuentas con sus todavía amigos, que el ejército desfile todo el sexenio, si es posible y que los legisladores Oaxaqueños tomen un curso para que aprendan que el fuego no se apaga con gasolina y que les quede claro que no somos entupidos como ellos, las fuerzas federales son para reprimir al pueblo y proteger los intereses de la clase dominante.

Colectivo por La Otra Campaña
"Héroes de Ocosingo"

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En el olvido ya no se cabe

Los últimos acontecimientos políticos y sociales que acontecen en nuestro país, son sin duda diversos y polémicos, así como trascendentales, que de una manera u otra determinarán el futuro inmediato. Los medios de comunicación masivos, en especial los del dúo polio televisivo han jugado su papel y éste ha quedado en la historia al igual o peor que en el 68 y los primeros años de los setenta principalmente. Donde pretendieron ocultar y minimizar los asesinatos, torturas y desapariciones forzosas que el gobierno mexicano cometió.

Principalmente contra estudiantes y maestros del politécnico así como de la UNAM y más tarde en contra de estudiantes normalistas y de las diversas organizaciones guerrilleras de la época. Es decir, pretendieron que esta problemática que sacudía al país quedará impasible en el olvido colectivo. De ahí en adelante los dueños del poder nacional pretenden determinar que existe y que no; que es importante, que es menos importante y que no lo es. Es decir que si no sales en TV no existes o no eres importante.

Detrás de la impresionante, ostentosa y ridícula cobertura que los medios- a los cuales nos referimos- dieron a las pasadas elecciones y ahora a la telenovela protagonizada por Felipe de Jesús y Andrés Manuel. Pretenden esconder en el olvido una historia muy otra que a ésta la habitan gente pobre, gente trabajadora de todos los días, gente como tu o como yo, que no salimos en TV, que no somos importantes para ellos, estoy hablando de los habitantes de San Salvador Atenco. Es decir de mujeres violadas y encarceladas, del conflicto de Oaxaca de maestr@s y ciudadanos en lucha contra el mal gobierno, en lucha por querer ser, por querer dar una mejor educación y por tener un gobierno justo.

No se quiere cámaras ni luces, ni su espacio -que es el nuestro- y este que es nuestro tiempo, ni su historia llena de mentira y conveniencias, eso es para los de arriba que lo necesitan para existir. Porque en el otro México que no sale en la TV, se anda la otra historia, la de Atenco, la de Oaxaca, la de Guerrero, la de Chiapas, la de Villa y Zapata. Cito la Primera Declaración de la Selva Lacandona: Somos los verdaderos forjadores de la historia.

En el olvido ya no se cabe.

Colectivo por la Otra Campaña
"Héroes de Ocosingo"

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La CND, los agravios, los caminos

Adolfo Gilly
La CND, los agravios, los caminos


1. El grotesco fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación es la mejor confirmación del embrollo electoral. En dicho fallo el tribunal da suficientes razones para anular la elección. Pero no lo hace. Además, se mete a opinar sobre decisiones políticas que no le incumben. Por ejemplo, discute si López Obrador fue o no fue a un debate televisivo. Le faltó decir si le pareció o no que en el otro debate llevara corbata amarilla.
Con ese fallo, el tribunal se incineró en la fría hoguera del ridículo y terminó de confirmar que hubo fraude. Tal vez los jueces lo hicieron a propósito, para dejar sentado que en conciencia no estaban de acuerdo con la farsa que por orden superior representaron.
Anular la elección era lo sensato. Pero ya desde la feria de bufones del desafuero, desbaratada por la movilización popular, estaba claro que los poderes reales no iban a dejar pasar a López Obrador, a como diera lugar. Y así lo hicieron.

2. El primero y más antiguo de esos poderes, establecido en México desde el siglo XVI, es la jerarquía de la Iglesia católica. Al día siguiente del grotesco fallo, la Conferencia del Episcopado Mexicano le dio su bendición en un solemne desplegado (El Universal, 6 septiembre 2006, p.9): "Los obispos de México nos sumamos a los ciudadanos e instituciones que respaldan la actuación y el fallo que ha dado el tribunal electoral, y por tanto reconocemos la legalidad del nuevo presidente electo (...) Exhortamos a toda la ciudadanía a colaborar responsablemente con el próximo gobierno".
Muchos de aquellos que en el año 2000 creyeron estar votando a Vicente Fox para acabar con el PRI, no sabían que estaban votando el regreso al poder de la Iglesia católica y su jerarquía por primera vez desde Benito Juárez y la Constitución de 1857. ¿Creyeron acaso que esa jerarquía estaba dispuesta a abandonar ese poder por el cual se batieron cristeros, sinarquistas y sucesores?
El gobierno usurpador de Carlos Salinas abrió ese camino al derogar el artículo 130 constitucional. No necesito repetir quiénes fueron sus más cercanos colaboradores en esa empresa, hoy reciclados por el PRD.
Esta es la dimensión de la lucha presente en este país que se llama México: que no nos distraigan hablando de cualquier cosa para eludir esta nueva confrontación histórica entre liberales y conservadores, estos que hoy se dicen neoliberales.
3. Felipe Calderón recibió también las bendiciones, al día siguiente de la elección, de Bush y Rodríguez Zapatero, mandatarios de países con grandes inversiones en México, y de Televisa, que así pagó el voto unánime de los diputados del PRD en favor de la vergonzosa ley Televisa. Lo mismo hicieron los organismos empresariales. La Bolsa Mexicana de Valores, la Iglesia, la Casa Blanca y Televisa dieron su voto de calidad a Felipe Calderón.
Pero el PRD y sus aliados, en lugar de llamar a esos poderes por su nombre, siguen hablando de los ricos y los pobres, como en los tiempos de Pedro Infante, cuando cualquiera sabe que la primera condición de una pelea verdadera es identificar con precisión al adversario.
4. El 8 de julio pasado propuse en estas páginas que, si como era previsible, el tribunal electoral sancionaba el fraude y negaba el conteo, los electos del PRD (senadores, diputados, asambleístas, jefe de Gobierno y jefes delegacionales de la ciudad de México) declararan en suspenso la aceptación de sus cargos y abrieran así una crisis constitucional en todos los poderes electivos.
Preguntaba ese día: "¿Estarán dispuestos los electos del PRD y sus aliados a ponerse a la cabeza de la protesta popular y, como prenda, poner sus constancias de mayoría sobre la mesa? Es lo que nunca quisieron hacer, salvo alguna aislada excepción, los electos del FDN en 1988. ¿Están dispuestos los electos del 2006, con el respaldo de la indignación y también la amargura popular, a jugársela en serio?"
No, no lo estuvieron. Es cierto, han hecho muchos gestos y hasta tomaron la tribuna del Congreso, en un acto teatral tantas veces visto en todos los parlamentos desde el siglo XIX; ya en los tiempos de las caricaturas de Honoré Daumier (cuyo sarcasmo buena falta nos haría hoy). Pero arriesgar el puesto de a deveras, no, Dios no lo permita.
Van ahora a encabezar la convención nacional democrática (CND) y a apoyar un gobierno en rebeldía, mientras ellos permanecen en sus cargos en el Congreso del otro gobierno, el institucional. Debe de ser, dirán, una argucia táctica para confundir al enemigo. ¿Me permiten no tenerles confianza?
5. Los cuatro gobernadores del PRD (Baja California Sur, Guerrero, Michoacán y Zacatecas), al mismo tiempo que saludan la realización de la convención nacional democrática, apoyan expresamente la decisión de los legisladores de la coalición Por el Bien de Todos de asumir sus cargos y "no renunciar a ninguno de los espacios institucionales". Por su parte, mientras el dirigente de la coalición, Andrés Manuel López Obrador, manda al diablo a esas instituciones, los gobernadores insisten en que "no sería prudente abandonarlas", incluida la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), lo cual no les impide apoyar a la CND y a su gobierno en rebeldía. ¿Dónde está la congruencia?
6. Los gobernadores del PRD participan de la reunión plenaria de la Conferencia Nacional de Gobernadores donde Felipe Calderón es recibido como presidente electo. Todos sabemos que en una crisis política del poder presidencial como la presente, siempre ha sido el poder real de los gobernadores el que llena el vacío. Por eso la importancia, hoy, de la Conago.
Pues bien, esa reunión aprobó un punto de acuerdo sobre Oaxaca. Ese acuerdo expresa el respaldo unánime al actual gobierno de Oaxaca, encabezado por Ulises Ruiz, y se pronuncia "contra todo propósito desestabilizador que por la vía directa pretenda lesionar el orden constitucional de un gobierno erigido en elecciones libres, directas, legales y democráticas" (La Jornada, 12 septiembre 2006, p.13). Este acuerdo fue firmado por los 32 gobernadores del PRI, el PAN y el PRD, incluidos el jefe de Gobierno del DF, Alejandro Encinas; el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz; el gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez (el de los presos de Guadalajara); el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto (el de los presos de Atenco), y el góber de Puebla, Mario Marín (el amigo de Kamel Nacif).
¿De cuál rebeldía, de cuál resistencia, de cuál gobierno itinerante nos están hablando? Uno puede comprender la amargura, la indignación, la rabia de millones de ciudadanos que vieron escamoteada una elección nacional. Pero no puede aceptar este juego sobre todos los tableros de quienes encabezan y representan a la coalición Por el Bien de Todos.
7. Por esta falta de congruencia entre las declaraciones y los hechos; por la falta de claridad sobre los fines y los modos de alcanzarlos; por la inmensa confusión entre lo que sería una convención con delegados electos y representativos de discusiones y propuestas diversas, y lo que será una reunión multitudinaria de cientos de miles donde en una sola tarde se votarán a mano alzada y por aclamación las propuestas del dirigente y su entorno, no estoy de acuerdo con la convención nacional democrática. Sobre cuanto esto significa, me remito a los clásicos: Antonio Gramsci, Max Weber, Elías Canetti. Quien los haya hojeado sabrá de qué estoy hablando.
8. No es falta menor de los organizadores de la CND el poner en primera fila a algunos cientos de indígenas, mientras siguen ignorando a los presos de Atenco, a los presos y reprimidos de los pueblos de Chiapas, a los desplazados de Acteal y de otros poblados, a los acosados por los paramilitares, y en Chiapas mismo se alían con el Croquetas Albores, con Constantino Kanter y con Juan Sabines. No es falta menor dar su apoyo al gobernador Ulises Ruiz y descalificar en la misma resolución al poderoso movimiento indígena, ciudadano y popular de la APPO en Oaxaca. Es absurdo que todavía los voceros de la CND acusen a los zapatistas de no haberlos apoyado en la elección, cuando ellos abandonaron a su suerte al EZLN y al movimiento del Congreso Nacional Indígena. El PAN y el PRI en esta elección le hicieron al PRD y a la coalición lo mismo que éstos, aliados con el PAN y el PRI, le hicieron en el Congreso de la Unión al EZLN a propósito de los derechos y la autonomía indígena.
Una CND que ignore o cierre los ojos ante estos hechos sólo podrá aprobar declaraciones vacías.
9. Los dirigentes de la CND y los gobernadores del PRD dicen que "nuestro mayor agravio" es "la desigualdad y la pobreza en la que viven millones de mexicanos". Desigualdad y pobreza son términos tecnocráticos que esconden los nombres verdaderos de la realidad y preparan falsas escapatorias paternalistas. No: los nombres de los agravios mayores son explotación, despojo y racismo, todos ellos sostenidos por la represión y por los órganos corrompidos de una justicia inexistente.
Si algo han probado esta elección y sus diversas secuelas, es que esos agravios no pueden ser enfrentados confiando en los partidos institucionales o en un dirigente, itinerante o fijo, que se comunica en directo con el pueblo y ofrece defenderlo y protegerlo.
De los agravios y de la injusticia brotan las propuestas y las luchas, como en Oaxaca, y en esas luchas surge y se renueva la organización. Decenas de miles de cuantos asistan a la convención nacional democrática, agraviados por el fraude y la imposición, andan en busca de esas formas y modos de organización. Ojalá que la experiencia de su paso por la CND les sirva a ellos, y no a los otros, para seguirse encontrando y organizando y para enfrentar las duras jornadas que el gobierno de la derecha, la jerarquía eclesiástica, los financistas, los inversionistas extranjeros y sus políticos de todos los colores nos preparan.
Mientras tanto, otros buscamos y andamos nuestros propios y menos clamorosos recorridos. Ya nos encontraremos, espero, cuando toque.

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